Archipiélago de Cabrera - Su Flora

Una de las caracterÃsticas del paisaje vegetal terrestre de Cabrera es la práctica ausencia de bosque, reducido a unas pequeñas zonas en el centro y noreste de la isla. Ello ha sido debido principalmente a las vicisitudes históricas que en ella han tenido lugar. La falta de precipitaciones y la pobreza de los suelos determinan un tipo de vegetación adaptada para poder soportar la aridez del verano. El único árbol presente en el archipiélago es el pino (Pinus halepensis), que forman áreas frecuentemente muy densas que se mezclan con el tÃpico matorral mediterráneo (la garriga, nombre que recibe en la zona este tipo de vegetación), matorral perfectamente adaptado a los rigores del clima mediterráneo. Entre este tipo de plantas destacan el acebuche, lentisco, sabina y la ueforbia, que se asocian y forman un matorral duro, impenetrable en algunas zonas. La flora terrestre del Parque está compuesta por 516 especies de plantas vasculares, 22 especies de musgos y 21 especies de lÃquenes, entre las que destacan algunos endemismos baleáricos: la rubia (Rubia angustifolia ssp. cespitosa), el aladierno balear (Rhamnus ludivici-salvatoris), el tragamoscas (Dracunculus muscivorum) especie en peligro de extinción, la peonÃa balear (Paeonia cambessedessi), el heléboro (Helleborus lividus ssp. lividus), el astrágalo de las Baleares (Astragalus balearicus), el hipericón de las Baleares (Hypericum balearicum) y otros. Abundan también las plantas aromáticas, que impregnan el monte de sus esencias: el brezo (Erica multiflora) y el romero (Rosmarinus officinalis). Los excrementos de las aves marinas, ricos en nitrógeno, crean unas condiciones excelentes, actuando como abono y propiciando el crecimiento de plantas como la Salicornia, la Lavatera arborea, y una variedad de acelga (Beta vulgaris). Las liliáceas no son tampoco extrañas en el paisaje y es frecuente encontrar durante el invierno y primavera unas varas que parecen salir de un haz de hojas alargadas, portadoras de numerosas flores blancas. Es el gamóm (Asphodelus microcarpus). También es común localizar unos gruesos bulbos con la túnica exterior rojiza y de la que a finales de verano y principios de otoño, surgen unos tallos que se adornan en su parte superior de flores blanquecinas. Se trata de la cebolla albarrana (Urginea marÃtima). En la zona costera la garriga se empobrece, pero se hacen abundantes arbustos como la efedra (Ephedra fragilis), que tiene el aspecto de una mata de tallos acintados verdes y sin hojas; o las violetas de mar (Limonium), que se presentan bajo el aspecto de densos cojinetes de hojas, de los que, en verano, surgen unos tallos que mantienen un sin número de flores lilas o violáceas.



Un 85 % de la superficie del Parque Nacional de Cabrera es mar. Unas aguas limpias y transparentes que reflejan la belleza de las islas y dan cobijo a una fauna y flora absolutamente única y fascinante. Bajo las aguas que rodean este conjunto de islas, tienen su hábitat multitud de especies vegetales que, gracias a la claridad que alcanzan las aguas, resultan fácilmente localizables.

En cuanto a la flora marina, es posible observar más de 160 especies, entre las que destacan por su número las algas. Lo más impresionante son las praderas de posidonia oceánica. Parecida a las algas, la posidonia es en realidad una planta superior, que cuenta con raÃces y flores, considerada como una de las principales fuentes de vida del Mediterráneo y lamentablemente en peligro de extinción. Estas praderas submarinas de posidonia, endémica del mar Mediterráneo, ocupa una extensión importante de los fondos arenosos del parque, entre los 0 y los 45 m. de profundidad. La conservación de esta especie vegetal es esencial, ya que actúa como elemento fijador del sustrato frente a la erosión, evitando la pérdida de arena de las playas. En ellas encuentran su hábitat multitud de especies tanto animales como vegetales. Entre sus hojas proliferan gran cantidad de organismos que sirven de alimentos a doradas, vacas, dentones, lubinas, chopas, salpas, etc. El papel ecológico de la posidonia se ve reforzado como elemento oxigenador del agua, ya que por su pobreza en nutrientes, es de escasa producción. Junto a la posidonia se identifican otras comunidades marinas, entre las que destacan una importante representación de coralÃgeno, comunidades de Laminaria rodriguezii y fondos de maërl.



















El TranvÃa del Arenal, es tal vez ese gran desconocido de nuestra historia ferroviaria mallorquina, debido tal vez a los pocos años en que dicho tranvÃa estuvo en funcionamiento, y a la poca documentación que nos ha llegado hasta nuestros dÃas ha provocado que la pequeña historia de este tranvÃa pase prácticamente desapercibida en la actualidad.
clasificación de los tranvÃas debido a la utilización de coches y tractores de tranvÃa, además el trayecto de este Ferrocarril (estación de Consell a la estación de Alaró) pertenecÃan en la época en que estuvo en funcionamiento al mismo término municipal de Consell, y por último ya es nombrado como tranvÃa en el propio proyecto de construcción de la citada lÃnea.
Esta lÃnea, que salÃa desde la estación de los Ferrocarriles de Mallorca en Palma llegaba hasta los antiguos muelles comerciales de la ciudad, teniendo un carácter prioritario para la compañÃa del ferrocarril ya que tenÃa un acceso directo a las mercancÃas del Puerto de Palma. La primera concesión de esta lÃnea fue como tranvÃa debido a que su trazado era completamente urbano, atravesando el centro de la ciudad con un recorrido de 3′4 Km. disponiendo de tres vÃas secundarias para permitir el cruce de convoyes de subida o bajada.